La cría del periquito
Son aves prolíficas y fáciles de criar
Dr. Marco Antonio Gordillo c.

Lo primero que se tiene que hacer si se quiere criar, es encontrar a un macho y a una hembra. Esta obviedad es una de las mayores causas de fracaso en reproducción. Por tanto es importante aprender a distinguir el sexo. En general los machos tienen la cera de encima del pico azul y las hembras de color carne. Los periquitos son adultos entre los 6 y 9 meses, y aunque pueden criar en cualquier época, es más probable que lo hagan en primavera y verano. Para la cría hay que aportarles una caja nido, pasta de cría y una fuente extra de calcio. La incubación dura unos 16 días y los pollitos tardan 3 o 4 semanas en abandonar el nido

¿CÓMO DISTINGUIR MACHOS Y HEMBRAS?

Para distinguir el sexo de los periquitos hay que observar una carnosidad que tienen sobre el pico, llamada cereo, donde están los orificios nasales. En general los machos la tienen azul y las hembras de color carne; pero hay algunas excepciones.

Los machos de variedades con ojos rojos, como albinos, lutinos (amarillos) y "fallow", tienen el cereo color rosada. También algunas pocas hembras pueden tener el cereo de color azul clarito, lo cual no impide que sean buenas reproductoras. Además, todos los pollitos jóvenes tienen el cereo igual, generalmente azul pálido y las diferencias no aparecen claramente hasta los 6 o más meses de edad.
Tener dos machos o dos hembras es una de las causas más frecuentes de fracaso reproductivo o de huevos infértiles. De todos modos, una pareja de periquitos suele convivir de forma amigable, independientemente de su sexo.

¿CUÁNDO ES LA ÉPOCA DE CRÍA?

Los periquitos alcanzan la madurez sexual entre los 3 y 9 meses de edad. En cautividad, pueden criar durante todo el año sobre todo en condiciones ambientales artificiales. Se adaptan bien a una gran variedad de climas, tanto fríos como cálidos, aunque encajan mal las fluctuaciones constantes de temperatura. La época de cría más activa en nuestro clima corresponde con la primavera y verano. Cuando la hembra está receptiva se la ve muy nerviosa y picoteándolo todo. El macho, por su parte, canta con más ganas y regurgita alimento. Si la pareja no estaba junta, éste es el momento ideal para reunirla, y probablemente a los 10 o 12 días empezará la puesta. Si no queremos que la hembra se agote es preferible limitar el número de polladas a dos o tres anuales, separándola del macho para que pueda recuperar energías.

EL NIDO Y OTROS PREPARATIVOS

El ofrecimiento de una caja nido de madera estimulará la reproducción. Sus dimensiones deben ser como mínimo de 21x13x15 cm, con un orificio de entrada de 5 cm de diámetro y una tapa superior con bisagra, que nos permitirá inspeccionar el interior, o bien un “QUIOTE”.
El suelo debería ser ligeramente cóncavo para que los huevos no rueden y se puede poner en él un puñado de viruta de madera. Durante el periodo de cría conviene ofrecer un complemento alimenticio en forma de pasta de cría o de huevo, que se puede obtener en los comercios especializados, CLARO QUE NOSOTROS LO TENEMOS, . Tampoco hay que olvidar el aporte de calcio en forma de piedras “GIBIA”, huesos de sepia o grit de concha de ostras.

LA INCUBACIÓN

La hembra suele poner de 3 a 6 huevos, a veces hasta 9. Entre huevo y huevo transcurren casi dos días. La incubación dura de 16 a 18 días, momento en que empiezan a salir los polluelos, a veces con varios días de diferencia. Desde que el pollito empieza a salir hasta que completa la eclosión pueden pasar de 12 a 24 horas. Durante este periodo y las semanas posteriores, hay que interferir lo menos posible, porque el estrés puede hacer que los padres no cuiden bien a su pollada. El macho es el que trae alimento a la hembra en el nido. Ésta lo abandona sólo ocasionalmente para hacer unos excrementos mucho mas voluminosos de lo habitual. El macho y la hembra se turnan en la tarea de alimentar a los polluelos, que se prolonga hasta unos días después de que éstos abandonen el nido entre las 3 y 4 semanas de edad.

<< Regresar